El sueño de casarse en Mallorca

El sueño de casarse en Mallorca

¿Le gustaría casarse en su propio Castillo?

Bienvenidos…

Estamos encantados de guiar su imaginación por un recorrido a través nuestro pedacito de paraíso en Mallorca.  Cargado de historia mallorquina, Castell Son Claret se fundó por primera vez en 1450 y recibió su forma actual en el siglo XIX. Restaurado y reabierto como hotel de lujo en 2013, el castillo goza de 325 hectáreas de exuberantes jardines y zonas verdes a los pies de la impresionante Serra de Tramuntana.

Adentrarse en la avenida de palmeras que escolta la entrada a este histórico castillo y cruzar sus puertas, le transportara automáticamente a un mundo nuevo, bajo el amparo de la belleza natural de la campiña mallorquina.Terrazas bañadas por el sol, la explosión de los colores de la naturaleza y sus estaciones, patios románticos y fuentes históricas hacen que Castell Son Claret reúna todas las características de una boda de cuento de hadas, donde poder hacer realidad todos sus sueños.

La ubicación geográfica de Mallorca en el Mediterráneo brinda a la isla un clima agradable con más de 2.700 horas de sol al año. Con temperaturas medias de 26° C entre mayo y septiembre, rara vez bajan a menos de 13 °C a principios de la primavera.

La naturaleza virgen de la finca y sus alrededores conforman un paraíso que espera ser explorado. Almendros y vibrantes olivos, fragantes limoneros y naranjos, jardines repletos de aromas a lavanda y flor de azahar, romero y bergamota, conforman una auténtica obra de arte natural. Nuestros jardines son un pilar esencial de la experiencia única de Castell. Inspiran la excelencia culinaria que encontrará en nuestro restaurante Zaranda, el único restaurante galardonado con 2 estrellas Michelin en las Islas Baleares y nuestro restaurante Olivera, la combinación perfecta a la oferta gourmet de Zaranda, con una cocina honesta de gran influencia mediterránea y meticulosas elaboraciones. Los ingredientes de cosecha propia también juegan un papel principal en nuestros deliciosos cócteles de temporada y en nuestros tratamientos de belleza y spa. En Castell damos mucha importancia a mantener un concepto “Km 0” transversal.

Solamente realizamos una pequeña cantidad de bodas al año, lo que convierte a Castell Son Claret en un enclave verdaderamente exclusivo en Mallorca. Desde un evento pequeño e íntimo, hasta gran una recepción en su propio castillo, nuestro personal, atento y cosmopolita estará enteramente a su disposición. Su pasión, amabilidad y atención al detalle convertirán su boda en una experiencia inolvidable, para todos sus asistentes.

 

 

El Hotel…

En su estancia en Castell podrá disfrutar de una desconexión total sintiéndose completamente alejado del mundo, sin embargo, este paraíso mallorquín está muy bien conectado. Castell Son Claret se encuentra a las afueras de la localidad de Calvià, en el oeste de la isla, a 32 km del aeropuerto internacional de Palma (PMI). Se puede llegar a la capital, Palma, en 30 minutos, y se tardan solo 20 minutos en llegar a una de las muchas hermosas playas de agua cristalina. Si por otro lado, desea explorar las impresionantes montañas de la Serra Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de paisaje cultural, está a tan solo unos pasos del hotel.

La mayoría de las suites y habitaciones, 23 en total, están situadas en el edificio principal del castillo, mientras que otras 15 se pueden encontrar en los antiguos establos, agrupados alrededor de una antigua fuente árabe y un patio privado. Muchas habitaciones tienen su propio jardín o piscina privada. Algunas de las suites y habitaciones se pueden interconectar para familias y grupos más grandes.

 

Una boda de cuento de hadas en Mallorca

¿Por qué únicamente soñar  con una boda de cuento de hadas en un castillo, cuando ese deseo puede hacerse realidad?

Celebrar su boda en Castell le hará cruzar los límites de su imaginación, apuntamos mucho más allá de  la celebración de un día especial, queremos que vuelva a su casa con el mejor recuerdo posible para toda la vida.

Ninguna boda en Castell es igual, ni queremos que lo sean. El lujo de una privacidad total, amplios jardines y espectaculares vistas crean un lienzo mágico e infinitamente moldeable para su gran día. Nuestro equipo de profesionales les asesorará para adaptar la boda a sus deseos y necesidades. Todo ello acompañado por un servicio impecable y una habilidad gastronómica líder en la isla, algo que sin lugar a dudas, la ocasión se merece.

 

Ubicaciones

Front Garden

Se pueden celebrar ceremonias de boda en los jardines frente a la entrada principal con vistas espectaculares del Castell y los exuberantes jardines y estanques. Este es también un lugar apropiado para una recepción de cóctel con capacidad para hasta 200 invitados.

Sa Clastra

Este hermoso patio en el centro del castillo ofrece un espacio espectacular para una recepción de cóctel (para hasta 150 personas), una cena de gala (para hasta 70 personas) o un área chill out donde servir un snack durante su fiesta

Olivera Terrace

Con vistas a la piscina y a las montañas, la Terraza de Olivera es un lugar ideal para una cena de gala o un banquete de bodas con capacidad para hasta 150 personas. También se puede utilizar como pista de baile para su fiesta.

 Inspírese con la naturaleza de Castell…

La naturaleza es la fuente de inspiración en Castell Son Claret, desde nuestra galardonada cocina y deliciosos cócteles, hasta las flores que adornan su habitación y los tratamientos en nuestro spa.

El restaurante Olivera, apuesta por los ingredientes frescos de mercado local. Elabora platos con un carácter distintivo mediterráneo, manteniendo su esencia, pero con meticulosas elaboraciones, agregando un toque auténtico a su menú de bodas. Zaranda, a su vez ofrece una experiencia única de 2 estrellas Michelin. Un viaje gastronómico sin precedentes de la mano de Fernando P. Arellano a través del planeta. Mientras que el Castell Bar ofrece las principales marcas locales y Premium, nuestros Barmans también promueven el concepto Km. 0 y utilizan ingredientes de temporada de los jardines y huertas de Castell como parte de sus increíbles elaboraciones.

Es difícil imaginar un comienzo más relajante para su boda que una visita a nuestro Spa de lujo,  Bellesa de Claret, que ofrece una amplia gama de tratamientos exclusivos inspirados en las estaciones del año. Muchos productos de nuestro spa usan ingredientes naturales provenientes de los jardines de Castell para una experiencia más relajante y energizante.

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Hay tratamientos de lujo para prepararse para el día, desde masajes y tratamientos faciales hasta depilación con cera, maquillaje para bodas y peluquería. Si desea que otros miembros de su fiesta de bodas también se beneficien de nuestros tratamientos de belleza y peluquería, podemos organizar peluqueros adicionales y crear un pequeño espacio de belleza.

También puede disfrutar de un masaje en pareja en un lugar apartado en nuestro jardín, seguido de un almuerzo exclusivo acompañado de una copa de champán e impresionantes y majestuosas vistas.

No lo dude, elija, Rodearse de magia, recibir a sus invitados en su propio Castillo

y hacer de su boda ese cuento de hadas donde poder hacer realidad sus sueños.

 

Zaranda 2018. El Sueño de Fernando P. Arellano

Zaranda 2018. El Sueño de Fernando P. Arellano

Zaranda 2018

 

En Castell Son Claret estamos muy orgullosos de poder contar con:

 

El único dos estrellas Michelin del archipiélago balear.

 

El Restaurante Zaranda arranca la temporada con nuevos menús degustación entre los que destaca el menú Sueños, compuesto por los platos más novedosos, arriesgados, sorprendentes y viajeros de Fernando P. Arellano. Está inspirado en los viajes, los hobbies y los sueños del chef y en los intercambios culturales que a lo largo de la historia han enriquecido y dado forma a las distintas cocinas del mundo que hoy conocemos. Las nuevas propuestas parten del producto local pero se nutren del recetario global y de las nuevas técnicas de vanguardia y desprenden ingenio, humor y reflexión

 Absorber, filtrar, interpretar. Es la máxima de Fernando P. Arellano, un cocinero con mucho bagaje que desde su particular oasis de serenidad, el hotel de lujo en Mallorca, Castell Son Claret, ubicado a los pies de la sierra mallorquina de Tramuntana, continua haciendo evolucionar su cocina a base de múltiples influencias. Su propuesta bebe de su aprendizaje en algunos de los mejores restaurantes de Europa (como Patrick Guilbaud en Dublín, Le Gavroche en Londres, Don Alfonso en Nápoles, Maison Pic en Valence –Francia– o Can Fabes en Barcelona); de sus años de experiencia en Madrid (donde abrió su primer restaurante en 2005); de su actual emplazamiento en Mallorca (de donde toma la mayoría de los ingredientes de su cocina) y de sus pasiones, experiencias, viajes y aficiones. Así, si desde que llegara al Castell en 2010 la línea creativa ha estado muy marcada por lo local, esta temporada Fernando trasciende nuestras fronteras para ofrecer una nueva experiencia abierta al léxico culinario global.

En 2018, Zaranda, el único dos estrellas Michelin de las Islas Baleares, ofrece tres menús degustación. El menú Recuerdos (siete pases, 130 € sin maridaje) incluye los platos más representativos y aplaudidos de toda la trayectoria de Fernando, como el huevo negro –elaborado con sepia, vieira y caldo concentrado de calamar–, la ostra majorica -con remolacha, caviar y perla–, el all i pebre de pulpo y patata o las cuatro estaciones de una almendra mallorquina, un postre que representa a nivel visual y gustativo el ciclo de este fruto balear. Por su parte, el menú Experiencias (diez pases, 145 € sin vino) incorpora algunos de estos clásicos pero, también, platos de temporada (este invierno, alcachofa lucullus con trufa negra) y algunas de las innovaciones de años anteriores, como el canelón de congrio o el rib de wagyu. Mientras que el menú Sueños (15 pases, 170 €) acoge las últimas y más arriesgadas creaciones del chef.

 

 

 

 

Como en los sueños, en el menú homónimo tienen cabida la fantasía, las pasiones, las vivencias más recientes, la locura, el humor y los viajes que han marcado a su autor, todo ello con un hilo conductor, un vínculo emocional, un sentido de fondo y una invitación a la reflexión. En algunos platos, Fernando, gran amante del buceo, sumerge al comensal en los fondos marinos, como por ejemplo en las dos versiones de la holoturia (el pepino de mar). En una utiliza un pepino terrestre y lo rellena de tartar de atún, erizos y posidonia oceánica (una planta acuática del Mediterráneo) para darle un regusto salino, mientras que en la otra sirve la espardeña en pepitoria reivindicando su origen madrileño como “un viajero que viaja pero sin perder la esencia de donde es”. En Bluehole, un auténtico espectáculo tanto por su contenido como por su puesta en escena, recrea las intensidades de azules, la bruma y el misterio del Gran Agujero Azul de Belice (paraíso para submarinistas) a través de una estudiada vajilla con efecto lumínico, de una gelatina de crustáceos que es puro sabor a mar y de una coca japonesa de abalón.

 En otros pasos del menú, Fernando vuelve la mirada a los intercambios culturales que han dado lugar a la cocina de hoy, remontándose hasta el descubrimiento de América y la Ruta del Oro con tres bocados envueltos en polvo dorado y servidos sobre una réplica de una pieza de alfarería precolombina hecha por un artesano local. Un tequeño venezolano de queso criollo, una almojábana de trufa negra (plato de origen mozárabe y muy popular en Colombia) y una tostada mexicana de cochinita pibil representan a los ojos del chef el trueque gastro-cultural entre el Viejo y el Nuevo Mundo.

 

PARÍS-DAKAR EN TRES ETAPAS

 

Dentro de esta línea, la de la fusión de culturas, destaca la libre París-Dakar que se sirve en tres pasos a lo largo del menú y que está inspirada en la cocina pied-noire, una mezcla de la francesa con la del norte de África. Un guiso marroquí cocinado con lentejas de Puy (conocidas en Francia como “el caviar vegetal”) y caldo de liebre, una pastela de liebre y foie-gras y un lomo asado en pan de especias y bulgur pied-noire conforman los tres servicios del plato. A lo largo del menú hay también ciertos guiños a las distintas cocinas de Asia, donde el cocinero ha realizado sus últimos viajes profesionales. Guiños que se desvelan, por ejemplo, en una versión del Pho Thai que se elabora en mesa a la vista del comensal y en un plato de matanza que aúna uno de los tesoros de nuestra gastronomía, el cochinillo (de origen mallorquín), con la forma de tomar y se rvir el típico pato Pekín (en finísimas crepes con salsa hoisín).

 

 En definitiva, el menú Sueños engloba platos divertidos, curiosos y sorprendentes, elaborados a base de estudio e ingenio y con un grado de sutileza y refinamiento que denota evolución. Todos ellos están conectados entre sí (un país lleva al otro, un sabor al siguiente y hay incluso lugar a algún que otro déjà vu) y tienen como base un excelso producto de proximidad. Y es que la carta de Zaranda se basa en leitmotiv de Joan Miró “para ser universal hay que ser local”. Una filosofía que se refleja también en la sala donde destacan la vajilla y la cristalería de La Fiore (una empresa de la isla que ha creado una colección ad hoc para el restaurante), los cuadros del pintor mallorquín Ramón Canet y las esculturas de hierro de la artista mallorquina Águeda Gaya en las que se representan motivos del campo de la isla de la calma con referencias también a la zaranda, símbolo que da nombre al restaurante.

 

 

EXPERIENCIA LÍQUIDA

 

La propuesta gastronómica de Fernando P. Arellano se completa con un servicio impecable orquestado por Itziar Rodríguez (directora de sala) y Philip Dion (maître), por una imponente bodega confeccionada por el argentino Sebastián Longo (recientemente galardonado con el premio de Mejor Sumiller 2017  por la Associació de Periodistes i Escriptors Gastronòmics de Balears) que cuenta con cerca de 500 referencias españolas e internacionales (con especial atención a los vinos mallorquines y catalanes), y por una coctelería que actúa como antesala a los menús de Zaranda donde se sirven los snacks con un cóctel a elegir.

 

Como en el restaurante, en el Castell Bar ondea la bandera del kilómetro cero a base de una cuidada selección de destilados locales (las ginebras, el ron y los licores que se elaboran en la isla) y del uso de las frutas de temporada, las flores y las hierbas aromáticas que crecen en el huerto propio y los jardines de Castell Son Claret. En palabras del barman Roberto Muscariola, “utilizando ingredientes de proximidad contribuimos a impulsar la economía de la isla pero, sobre todo, a ofrecer una experiencia única y diferencial”. Entre sus propuestas para abrir boca a la cocina de Zaranda destaca el coctel Tramuntana, un trago envuelto en una hoja de bambú y elaborado con palo (el licor más antiguo de Mallorca) y un jarabe de miel hecho con las flores silvestres del jardín del Castell (lavanda, romero, hierbabuena…) que recrea los aromas y las sensaciones de un paseo por la sierra de Tramuntana en la que se ubica el hotel.

 

  

 

 Castell son Claret, ubicado a los pies de la sierra de Tramuntana, es el retiro idóneo para quienes buscan sosiego, relajación y una experiencia gastronómica y sensorial en la isla de Mallorca.  Ademas el restaurante Zaranda y el restaurante Oliveira, de inspiración mediterránea, el hotel cuenta con 132 hectáreas de jardines para perderse y pasear, con una completa oferta de belleza y bienestar.

 

Post escrito por la agencia: accion y comunicacion Madrid

 

Fernando P. Arellano se sumerge en la riqueza gastronómica del archipiélago balear y construye una propuesta culinaria que se inspira en sus experiencias, sus entorno, sus viajes y sus raíces.”

 

Descubre las mejores playas de Mallorca

Descubre las mejores playas de Mallorca

La temporada de playa está a punto de llegar a Mallorca y no queríamos dejarle sin nuestros consejos para su próxima visita y que disfrute de las mejores playas de Mallorca.

Sin ninguna duda uno de los pilares del esplendor de Mallorca son sus preciosas playas, calas y bahías. Ningún turista deja la isla sin disfrutar del esplendor y calma del Mar Mediterráneo.

La oferta es amplia y variada: en los 550 kilómetros de costa hay más de 340 playas, desde pequeñas calas de piedra hasta largas playas de arena, algunas accesibles a pie y otras únicamente por mar, haciendo de las mismas auténticos tesoros naturales que descubrir.

Queremos presentaros las que para nosotros son las mejores playas de Mallorca y también revelaros el secreto detrás del color de su agua, único en el Mediterráneo.

¿Qué prefieres Cala o Playa?

Cualquiera de  ellas conforman su paraíso particular, donde la diferencia genera identidades únicas, pero como sabemos que “para gustos los colores” os daremos nuestras recomendaciones particulares en cada categoría.

Mallorca está repleta de Calas, a menudo están rodeadas por preciosos bosques de pinos, creando un espacio idílico para refugiarse del calor y del sol. En la costa oeste de Mallorca encontrará muchas calas rocosas, algunas de ellas únicamente accesibles a través de rutas de senderismo, siendo algunas de ellas muy vertiginosas, pero como dice el dicho “lo bueno se hace esperar” y será únicamente siguiendo estos caminos y abogando a la suerte, como podrá disfrutar de esa soñada y paradisiaca cala desierta (siendo siempre más fácil la búsqueda en temporada baja).

Las playas de Mallorca a diferencia de las calas, son largas y de arena fina. Las que tienen mayor afluencia se sitúan en el norte de Mallorca alrededor de la Bahía de Alcudia, desde la Alcanada hasta Can Picafort, un área que incluye puntos de interés tan emblemáticos como el gran parque natural de S’Albufera de Mallorca y la Playa de Muro. La Bahía de Pollensa se encuentra todavía más al norte, desde Punta Negra hasta el Cabo de Formentor.

En el sur, encontrareis la famosa playa de “Es Trenc”, según sus visitantes no tiene nada que  envidiar a las playas del Caribe. Su fama  la convierte en una de las más visitadas, además de por su extensión y la claridad de sus aguas. Cabe destacar que Es trenc  forma parte del parque natural marítimo terrestre Es Trenc-Salobrar de Campos, que crea la figura de protección medioambiental de esta zona de dunas. Sus inmediaciones están únicamente rodeadas por dunas y pinares, podrán encontrar algún  bar restaurante y chiringuito donde poder tomar un refresco escuchando en ocasiones música en directo.

¿Sabéis por qué el Agua de Mallorca es  de ese color?

Una de las características que diferencia las playas y costas de las islas Baleares de las de otras regiones mediterráneas es la pureza y claridad de sus aguas. No se trata de una cuestión de contaminación marina, sino de la presencia en el litoral de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera de las llamadas Praderas de Posidonia, grandes colonias de algas capaces de limpiar el agua y mantener vivo el ecosistema marino.

La presencia de la posidonia es una bendición para cualquier costa: libera grandes cantidades de oxígeno al agua, sirve de cobijo y hábitat a numerosas especies de peces, actúa como barrera natural ante la erosión de la costa moluscos y actúa como “filtro” que retiene la suciedad e impurezas del agua. Solo nos ofrece ventajas y es sin duda, un tesoro que debemos proteger.

Pero en la actualidad son muchas las amenazas que se ciernen sobre estas maravillosas algas y muchas de estas praderas submarinas se encuentran en franca regresión. La contaminación del agua, la práctica de deportes náuticos sin control y la pesca de arrastre son las principales causas de la lenta desaparición de la posidonia. También se suman a la lista de enemigos de la posidonia algunas especies invasoras, en concreto ciertas algas tropicales que han proliferado en el Mediterráneo a causa del aumento de la temperatura del mar en las últimas décadas. Por ello desde Castell Son Claret queremos hacer un llamamiento al respeto y a la razón, con el fin de preservar uno de los organismos vivos más beneficiosos para nuestro mar.

En 2006 se descubrió entre las islas de Ibiza y Formentera  una planta de Posidonia de cerca de 8 km de largo, a la que se le atribuyó una edad de 100.000 años. Se cree que esta planta es uno de los organismos vivos más grandes y longevos del mundo. Gracias a ella podemos disfrutar de magníficos baños en las cristalinas aguas de nuestras islas.

Las mejores playas de Mallorca

Teniendo en cuenta, que queremos que seáis vosotros quienes nos digáis, cual es vuestra playa favorita de Mallorca, os vamos a dar únicamente recomendaciones personales de los trabajadores de Castell Son Claret, que nos encantaría que descubrieseis y que nosotros consideramos entre las mejores playas de Mallorca.

Nuestras recomendaciones de las mejores playas de Mallorca

Caló des Moro:

A pesar de su gran afluencia no puede faltar, porque, Calo des Moro es amor a primera vista y simplemente contemplarla merece la pena. Una Cala para ir en temporada baja, aunque masificada en pleno verano. En sus 30 metros de ancho en julio y agosto no cabe un alfiler. Esta preciosa playa de arena blanca y aguas transparentes es un paisaje sin igual que no debes perderte en tu viaje a Mallorca. Si en tu visita se encuentra abarrotada y no puedes disfrutar de su esplendor, te recomendamos darte un chapuzón en Cala Almunia que se encuentra justo al lado a 2 minutos andando para posteriormente coger el coche y seguir hasta Cala Llombards, un tranquilo arenal blanco, que se prolonga muchos metros hacia el interior, hasta el pinar que la cierra, está flanqueado por acantilados altos y preciosas aguas.

Cala es Caragol:

Esta recomendación es para los amantes de playas largas y de arena, para todos aquellos que ya conocen Es Trenc o que busquen una playa menos masificada. Aparca tu coche en el faro de Ses Salines y disfruta de 20 minutos de paseo hasta llegar a esta espectacular playa. Planta tu toalla en su arena blanca y fina y disfruta de esta playa virgen que cuenta con 500 metros de largo y escasos 60 de ancho. ¡No te la pierdas, siempre merece la pena el paseo!

 

Cala Varques:

Una playa para los que buscan ese algo diferente, que te hace acordarte de un sitio para siempre. Desde hace años “hippies” de todo el mundo acuden para pasar el verano a esta playa escondida y sin fácil acceso. Cala Varques puede presumir de poseer el entramado de cuevas más grande de Europa. Sus cien metros de arena blanca y fina solo puede ser percibidos como una recompensa para todo aquél que esté dispuesto a descubrirla. Muy recomendable el paseo hasta el arco natural que hace de puente, disfrutando de preciosas vistas al Mar Mediterráneo e infinidad de cuevas acuáticas. Un lugar perfecto para practicar deportes acuáticos, Cliff jumping, psicobloc y slackline.

 

 Cala Màrmols:

A no ser que tengas un Yate, cálzate con deportivas y prepárate para una larga caminata de una hora y media hasta llegar a este paraíso terrenal en Mallorca. Sus impactantes acantilados blancos y sus cálidas aguas de un azul en ocasiones fluorescentes, conseguirán hacerte sentir afortunado al llegar aquí. Playas tan vírgenes como Cala Marmols quedan pocas en Mallorca y la larga caminata hasta ella hace de su experiencia una recompensa exclusiva que pocos deciden obtener, para nosotros un esfuerzo más que recomendable que les brindará con el mejor fruto, la satisfacción de haberlo realizado.

 

Cala Tuent:

En el camino hacia la famosa Sa Calobra encontraremos el desvío a esta preciosa playa, con una identidad muy personal. Parece increíble que a los pies de la Serra de Tramuntana encontremos este auténtico remanso de paz  y sosiego rodeado por el verde de la naturaleza. El agua aquí adquiere tonos más cercanos al verde que al azul y al turquesa, y la grava y los cantos rodados dan a esta playa un toque diferente, rodeado de pinares. Cala Tuent está a 40 kilómetros de Sóller, situada entre Punta de Sa Corda y Morro des Forat, y bajo la sombra de Puig Major (1.445 metros de altitud), la cima más alta de Balears.

 

Esperamos que hayan disfrutado leyendo y sobre todo que les hayamos ayudado a conocer un poquito más sobre Mallorca y sus playas. Os vamos a dejar un último consejo para disfrutar del precioso mar del Mediterráneo:

 

A escasos 20 kilómetros de Castell Son Claret, nuestro hotel de lujo en Mallorca, se encuentra San Telmo, un romántico pueblo de pescadores que ha conservado su encanto a través de los años. Desde San Telmo (salvo en invierno) salen varias veces al día excursiones en bote a la Isla de La Dragonera, Parque natural protegido. En la Dragonera no hay prácticamente nada, excepto 3 faros, senderos, lagartos, el pequeño puerto y mucha paz. El plan perfecto para disfrutar de un día de playa, relax y la tranquilidad de la soledad.

 

¡Desde Castell Son Claret les deseamos un precioso día de playa!

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